Hoy he ido de paseo, a uno de los pueblecitos cercanos más bonitos de por aquí.. pero eso es otra historia.
Despues de ver un montón de marines, militares y boyscauts o algo que se les parecia descubrí que las amapolas rojas eran el centro o motivo decorativo del desfile que me debía de haber perdido.
En un escaparate repleto de amapolas, había un precioso poema, que mal que peor entendí a medias...buceando en internet lo encontré:
En campos de Flandes las amapolas se funden
Entre las cruces, hilera a hilera,
Es la marca de nuestro sitio; y en el cielo
Las alondras, lanzando aún su valiente grito, vuelan
Sin que nadie las sienta aquí entre los cañones.
Muertos estamos. Días antes
Vivimos, sentimos, vimos crepúsculos rojizos,
Amamos y fuímos amados, y ahora reposamos
En tierra flamenca.
Retomemos nuestra lucha con el enemigo:
De nuestras inertes manos te lanzamos la antorcha;
Es ahora tu tarea mantenerla bien alta.
Si nos traicionas a nosotros que dimos la vida,
Nunca descansaremos, aunque las amapolas crezcan
En los campos de Flandes.
Parece ser que se trata de recordar a todos los que cayeron en las batallas de la primera guerra mundial...y el poema se basa en una batalla de los campos de Flandes, llebos de amapolas. Años despues se sigue conmemorando y recordando... y aquí de forma bastante ferviente, por lo qu ehe podido comprobar.
Para que nada caiga en el olvido.
Pero lo que también encontré es que hay una nueva versión de Amapolas, y en este caso blancas, como recordatorio de que hay que avogar por la paz y mirar hacia adelante y que a los más conservadores de esta ferviente tradición no les hace demasiada gracia variar el color de su amapola...
Para que nada cambie?
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